"Los otros gastos de las hipotecas baratas" (fuente original) es el artículo de Expansión.com que ha motivado este pequeño ensayo.
Ahora mismo me duelen las costillas de reír tras leer el citado artículo. Me estoy imaginando una situación de este tipo: "Hola, muy buenas. ¿Qué tal está? ¡Tome asiento, por favor! Mi nombre es Federico Roselló y voy a hablarle de nuestras atractivas hipotecas. Le financiamos sólo el 70% del precio de la vivienda, con, por supuesto, un interés fijo o variable a su elección. Partimos de un Euribor + 2.50, pero puede llegar a reducirlo a +1.65 si tiene domiciliadas al menos tres nóminas con nosotros, contrata una tarjeta de crédito en la que cargue al menos 900 euros mensuales, contrata un seguro de vida y hogar, hace un mortal hacia atrás delante mío, bebe sangre de unicornio, y acepta el Ice Bucket Challenge. ¿Acepta, poco hombre?".
En serio, esto se nos está yendo de las manos. ¿A quién carajo se le ocurre bajarle los tipos de interés a gente que está muy empieza del tren de vida de un español medio en vez al apurado español medio? ¿Qué clase de conciencia social o falta de empatía marketera hay detrás de esto? Y ojo, que no digo que no haya que cuidar a los "clientes estrella" que tenga cada entidad, pero esa gente seguramente esté mucho más interesada en otro tipo de reconocimientos y servicios más allá de los "descuentos". Es que esto parece más el berrinche de un niño tonto que una decisión empresarial seria: "¿Qué no me pagáis mis hipotecas por qué son muy elevadas? Pues... pues... ¡Las bajaré! ¡Pero a Dios pongo por testigo que sólo se las concederé a gente que sepa de buena mano que me las devolverán, mequetrefes!". El único del artículo que se podría salvar es el Triodos (un banco ético) que, podríamos decir, te ayuda especialmente si compras una casa con el certificado +A, lo que implica que es una casa más cara pero con la que ahorraras en tus facturas además -y sobretodo- de contribuir a preservar los limitadas recursos naturales de este vil mundo.
Esto me reconduce de forma inequívoca a la película-documental de €SPANISH DR€AM (aquí tenéis un enlace a su facebook). El hecho de que se haya ido permitiendo silenciosamente que una hipoteca pase de, en los tiempos de nuestros padres y abuelos, pagarse en sobre ocho años hasta la actualidad en la que se tardan 40 a base de buena especulación es... social y sobretodo institucionalmente tan reprochable... Porque las instituciones están para proteger al ciudadano y obrar a su favor: para eso las mantenemos con nuestros impuestos. Y no defiendo que debamos ser borregos guiados por un pastor, sino que podamos confiar en que quienes toman diariamente decisiones en este país de derecho y política económica mixta sean personas con un mínimo de raciocinio y humanidad. Llamadme iluso si queréis.
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