viernes, 3 de octubre de 2014

Anticorrupción tirando del hilo... Ibex 35

"Hacienda investigará si las empresas del Ibex 35 emplean tarjetas opacas como las de Caja Madrid" (fuente original) es el artículo de elEconomista.es con el que estreno este blog.

Cuando leo esta noticia, pienso en la responsabilidad social de la empresa. Cuando se alude a este término muchos imaginarán a organizaciones creando fundaciones, haciendo donaciones, o limpiando parques y lagos; todos ellos actos que suelen mover intenciones más marketeras que humanistas. Pero yo apelo a que hay una responsabilidad social mucho más básica: el cumplimiento de la ley en favor de la comunidad. Porque el fraude fiscal, y más aún cuando es llevado acabado por empresas solventes, es una burla hacia todos los ciudadanos que contribuyen con su salario al estado de bienestar -de incierto futuro- en el que vivimos. ¿Qué más da, por ejemplo, que Bankia tenga la Fundación Obra Social y Monte de Piedad de Madrid si luego no hace algo tan básico como ser trasparente y legal con sus cuentas y movimientos? ¿Cuántas pensiones se podrían mantener con ese dinero no declarado o cuantos instintos podrían renovar material escolar? ¿Cómo vamos a confiar en las grandes empresas si cada dos por tres descubrimos que las fortunas de sus altos cargos se nutren de acaparar dinero negro? Y, más indignante aún, ¿cómo vamos a confiar en nuestros políticos si igualmente todos los años se destapa algún caso de corrupción si no son varios?

¿Dónde han quedado las lecciones de economía? El Equilibrio de Nash es un principio mucho más loable y rentable, puestos a hacer lucro, de ejercer y tomar decisiones como empresario (o político incluso) que la Mano Invisible de Adam Smith -¡básico!. Aún así, la sociedad española sigue históricamente empecinada en mirar sólo por uno mismo y si acaso la familia. No obstante, quizá una "revolución española" a nivel de conciencia social esté más cerca de lo que pensamos, una revolución que traiga consigo una redistribución del capital público y unos nuevos vientos políticos. ¿Y por qué creo que esto es así? Pues porque el tiempo pone a cada uno en su lugar, y las vacas doradas que muchos españoles votan en las urnas se mostraran como los ídolos falsos que son: véase el Caso Pujol o el Caso Bárcenas como muestra. (Qué apocalíptico ha sonado todo este párrafo...)

En fin, crucemos los dedos al igual que todos esos inversores y agentes de bolsa que han estado comparando los resultados de sus inversiones con el Ibex 35 para que La Providencia nos muestre que no todo está perdido. En caso de que estos datos estuvieran falseados por la variable oculta “corrupción”... bienvenidos a Españistan.

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